2013-04-06

La necesidad del hiperhumanismo digital


Discurso de Hervé Fischer en el marco de la apertura del congresso INFORMATICA 20013 en La Habana.


Señoras y señores:
Quisiera ante todo agradecer a los organizadores del congreso INFORMÁTICA por su invitación para tomar la palabra delante de ustedes. Soy presidente de la Federación internacional de multimedia, una ONG acreditada por las Naciones Unidas con estatus consultativo para el Programa ECOSOC de desarrollo económico y social. Contamos con miembros y actividades en los cinco continentes, que incluyen América Latina, China y África.
En el marco del congreso INFORMÁTICA, quisiera subrayar la importancia de las ciencias humanas y sobre todo de la importancia de una mejor comprensión teórica del choque digital, a lo cual dedicaré dos conferencias dentro del mismo. En ellas enfatizaré sobre  algunos conceptos que considero claves para entender nuestra época.
1.       Estamos pasando de la era del fuego a la era digital, o sea, de la era de la energía, que incluye el fuego, el viento, el agua, la electricidad y la energía nuclear, a la era de la información. Pasamos así del binomio energía-materia  a un nuevo paradigma epistemológico e instrumental, el de una codificación binaria y  de una  programación algorítmica con las cuales pretendemos reinterpretar el universo e instrumentarlo con una nueva potencia humana superior a la de las leyes habituales de la naturaleza. El hombre ha escogido marcar con su sello nuestra evolución y hablamos aquí de lo antropoceno. McLuhan fue el último gran pensador de la era del fuego, de los medios de difusión eléctricos; pero no podría ser el nuevo gurú de la era digital. La energía destruye le información. Lo digital la crea y la difunde.
2.       Debemos rendir homenaje a Darwin por haber afirmado, en contra de los creacionistas, que el hombre no desciende del cielo mas de los árboles y por haber inventado la ley de selección y de adaptación natural para explicar biológicamente nuestra evolución. No obstante, esta ley no basta para explicar las sucesivas mutaciones de la especie humana. Proponemos pues considerar la “teoría de la divergencia”. La especie humana evolucionó muy rápido, menos por adaptación que por proyectos, rupturas y divergencias, incluso a riesgo de su supervivencia. Esto se evidencia en la política, en el desarrollo científico, en las artes. Estas divergencias, que aceleraron nuestra evolución,  siempre surgieron de creadores, inventores, de líderes que primero fueron marginados, rebeldes, en ruptura con las ideas comúnmente recibidas, pero que a la larga se impusieron ante la mayoría.
3.       La invención de la informática constituye un singular ejemplo de esta teoría de la divergencia, en etapas graduales. La invención de la escritura ideográfica; más la ruptura con lo analógico, y la invención del alfabeto fonético, de veinte a treinta símbolos abstractos, que propician una fuerte combinación conceptual; más la invención por Gutenberg de los caracteres móviles de impresión, que permitió la difusión progresiva en masas de los libros y del pensamiento crítico individual; seguido de la reducción radical de este alfabeto fonético a un código binario, que nos ofrece hoy en día la convergencia universal en multimedia de todos los lenguajes – no sólo del texto, sino de los sonidos, las imágenes, los movimientos: la imprenta del siglo XXI. Debemos subrayar aquí que la digitalización constituye una ruptura por difusión planetaria inmediata, la programación de los algoritmos, el control de los hombres y de las ideas, para bien o para mal, con una potencia tecno-científica, social y cultural con la cual ni siquiera nos atrevimos a soñar, a no ser como cosa de magia. Pero es un error repetir, como acostumbramos a hacerlo, que esto significa el fin de Gutenberg y el regreso a una oralidad en multimedia, que podría también dar al traste con los esfuerzos costosamente alcanzados por la razón conceptual y crítica, y el advenimiento de un nuevo oscurantismo. El código binario es el desenlace genial del alfabeto fonético de veintiséis signos, por su reducción a dos: on y off, 1 ó 2.
4.       La divergencia más evidente del espíritu humano con respecto a la naturaleza es la invención de la ética. La teoría de Darwin no sabría explicar el surgimiento de la ética. Por el contrario, según Darwin, es la ley del más fuerte, la de la jungla, la que predomina en nuestra evolución, mientras que la ética nos obliga a socorrer a los débiles, los moribundos, a salvar a los enfermos, a ayudar a reproducirse artificialmente a aquellos a quien la naturaleza no se los permite, a alargar la vida de aquellos que ya no son productivos, a facilitar la vida de los minusválidos, a pesar del alto costo social, cuando la selección natural darwiniana debería eliminarlos. Mas hoy, gracias a las redes digitales de comunicación, sabemos cada vez más de cómo los derechos universales del hombre son pisoteados en todo el mundo. Sabemos que la humanidad es un escándalo permanente, intolerable: explotación, violencia, injusticia, y genocidios. Son los hipervínculos digitales las que refuerzan esta nueva exigencia de solidaridad humana y de indignación que sentimos. Paradójicamente, es la trivial tecnología binaria de la informática la que crea y refuerza esta exigencia ética planetaria que sentimos. Ciertamente, estamos fascinados por las virtudes digitales de la “realidad aumentada”. Pero el progreso humano es más incierto que el progreso tecnológico.  Y lo que llamo entonces la “conciencia aumentada” es mucho más importante y decisiva para nuestro futuro que la realidad aumentada. La conciencia aumentada es el fundamento del hiperhumanismo que yo defiendo: hiper por más hipervínculos y más humanismo. Y es en este sentido que yo hablo entonces del digital alternativo, no el del comercio, de la especulación financiera y de los video-juegos de los países ricos, pero el del progreso humano para el desarrollo de los países del Sur: educación, prevención, salud, comunicación, diversidad cultural e identitaria. Cuba ha establecido una fuerte reputación internacional por su sistema de educación, de salud pública y su Universidad de ciencias informáticas, e unas empresas pioneras como Citmatel. No podemos seguir con el ultraliberalismo y su racionalidad mercantil y considerarlos como  en un nuevo paradigma de organización social e internacional. Debemos restablecer la solidaridad de un hiperhumanismo digital. Cuba puede convertirse en un líder del digital alternativo.
Gracias por su atención.

Twitter, c'est fumer


LE LIEN MULTIMÉDIA, 29 mars 2013
Par Matthieu Dessureault

HERVÉ FISCHER, l’optimiste de la révolution numérique



Très actif sur Twitter, l’auteur et philosophe Hervé Fischer voit en cette plateforme un lieu propice à la « conscience augmentée ». C’est ce qui ressort d’une conférence sur la mythanalyse numérique à laquelle a assisté le LIEN MULTIMÉDIA le 26 mars (une conférence organisée par l’Université Laval au Cercle, à Québec).
Les portables, les téléphones cellulaires et les tablettes sont omniprésents et permettent d’interagir en temps réel sur les réseaux sociaux. Pour Hervé Fischer nous passons de l’âge du feu à l’ère du numérique. Avec ces bouleversements vient une responsabilité sociale. On ne peut plus, selon lui, ignorer ce qui se passe autour de nous, notamment les conflits internationaux. La technologie permet d’abolir les frontières géographiques et de s’ouvrir sur monde. « Aujourd’hui, grâce au numérique, nous avons une conscience planétaire, soutient-il. Cette conscience crée en nous un sentiment d’indignation et de responsabilité, ce désir de vouloir changer le monde, qui est un scandale permanent ».
Il ajoute que les technologies numériques ont une valeur d’ « hyperhumanisme ». Avec la conscience augmentée vient une volonté de changer les choses.  Il est néanmoins difficile de garder une part d’optimisme face aux horreurs du quotidien. « Après la Shoah et les génocides, le scandale humain continue tous les jours, affirme Hervé Fischer. Toute personne intelligente et réaliste est nécessairement pessimiste.  Il faut vraiment être idiot pour être optimiste. Mais moi, je suis idiot et optimiste! »
Bien que les possibilités qu’offre Twitter soient nombreuses, pour l’instant le philosophe reconnaît que la majorité de ce qu’on y retrouve est d’une vacuité totale. Il compare d’ailleurs l’action de gazouiller à celle de fumer une cigarette. « Dans les deux cas, c’est un geste d’échanges sociaux, dit-il. On ne fait que de la fumée, mais on a le sentiment que cette fumée nous relit au corps social. Cela devient un manque quand on est seul. Il y a une sorte de nicotine numérique dans le tweet. C’est un message que l’on envoie aux autres pour leur dire : je suis là, j’existe, j’espère que vous allez me lire et me citer ».

2013-03-23

Cinéma numérique en Afrique


La Fédération internationale des associations de multimédia en Afrique

Atelier de formation et table ronde sur le cinéma numérique à Ouagadougou, dans le cadre du Festival FESPACO, février 2013-03-22

En partenariat avec l’Organisation internationale de la Francophonie et de l’Institut supérieur de l’image et du son


                     La Maison des savoirs, Ouagadougou, où a lieu la formation


                                     Inauguration de l’atelier


MM Lassina Siribie, Directeur du studio-école de l’Institut de l’image et du son
Hervé Fischer, Président de la FIAM, Pierre Ouedreaogo, Directeur de la francophonie numérique et  Dimanche Yaméogo, directeur de l'atelier




 L’atelier de formation, dirigé par Dimanche Yaméogo.


Pause dans le jardin de la Maison des savoirs


Table ronde sur les enjeux du cinéma numérique en Afrique de l’Ouest à l’Institut de l’image et du son, Ouagadougou

2013-03-16

Quelques concepts fondamentaux pour comprendre le numérique



                                         
Je propose ci-après de façon très synthétique quelques concepts qui sont liés entre eux et qui me semblent être des clés fondamentales pour comprendre notre époque.

1 – Nous passons de l’âge du feu à l’âge du numérique, c’est-à-dire de l’âge de l’énergie, incluant le feu, le vent, l’eau, l’électricité et le nucléaire, à l’âge de l’information. Nous passons ainsi du couple énergie-matière à un nouveau paradigme épistémologique et instrumental , celui d’un codage binaire et d’une programmation algorithmique avec lesquels nous prétendons réinterpréter l’univers et l’instrumentaliser avec une nouvelle puissance humaine supérieure à celle  des lois ordinaires de la nature. L’homme choisit de mettre sa signature sur notre évolution et nous parlons de l’anthropocène. McLuhan a été le dernier grand penseur de l’âge du feu, des médias électriques. Mais il ne pouvait pas être le nouveau gourou de l’âge du numérique. L’énergie détruit l’information. Le numérique la crée et la diffuse.
2 – Nous devons rendre hommage à Darwin pour avoir affirmé contre les créationnistes que l’homme n’est pas descendu du ciel mais des arbres et avoir inventé la loi de la sélection et de l’adaptation naturelle pour expliquer biologiquement  notre évolution. Mais cette loi darwinienne ne suffit pas pour expliquer les mutations successives de l’espèce humaine. Nous proposons de considérer « la théorie de la divergence ». L’espèce humaine a évolué très rapidement, moins par adaptation que par projets, ruptures et divergences, au risque même de sa survie. Cela est évident en politique, dans le progrès des sciences, dans les arts. Ces divergences qui ont accéléré notre évolution, sont toujours venues de créateurs, d’inventeurs, de leaders qui furent d’abord marginaux, rebelles, en rupture avec les idées communément reçues, mais qui ont fini par s’imposer à la majorité.
3 – L’invention de l’informatique constitue un remarquable exemple de cette théorie de la divergence, par des étapes successives. L’invention de l’écriture idéographique, puis le rupture avec l’analogique et l’invention de l’alphabet phonétique, de vingt à trente signes abstraits, propices à une plus  puissante combinaison conceptuelle, puis l’invention par Gutenberg des caractères mobiles d’impression, qui a permis progressivement la diffusion de masse des livres et la pensée individuelle critique, puis la réduction radicale de cet alphabet phonétique à un code binaire, qui nous offre désormais la convergence multimédia universelle de tous les langages – non seulement le texte, mais les sons, les images, les mouvements : l’imprimerie du XXIe siècle.  Il faut souligner cette fois que le numérique constitue une rupture par une diffusion immédiate planétaire, la programmation des algorithmes, la gestion et le contrôle des hommes et des idées, pour le meilleur et pour le pire, avec une puissance technoscientifique, sociale et culturelle dont nous n’avions jamais osé rêver, si non dans la sorcellerie. Mais il est faux de répéter, comme on le fait constamment, que cela signifie la fin de la parenthèse Gutenberg et le retour à une oralité multimédia, qui pourrait aussi ruiner les efforts chèrement acquis de la raison conceptuelle et critique et l’avènement d’un nouvel obscurantisme. Le code binaire est l’aboutissement génial de l’alphabet phonétique de vingt-six signes, par sa réduction à deux : on et of, 1 ou 2. 
4 – La divergence la plus évidente de l’esprit humain par rapport à la nature est l’invention de l’éthique. La théorie de Darwin ne saurait expliquer l’émergence de l’éthique. Bien au contraire, c’est selon Darwin la loi du plus fort, celle de la jungle, qui domine notre évolution, alors que l’éthique nous oblige se secourir les faibles, les mourants, à sauver les malades, à aider artificiellement à se reproduire ceux à qui la nature ne le permet pas, à prolonger la vie de ceux qui ne sont plus productifs, à faciliter la vie de ceux qui ont des handicaps lourds, malgré le coût social élevé, alors que la sélection naturelle darwinienne devrait les éliminer. Or aujourd’hui, grâce aux technologies numériques, nous avons constamment accès, en temps réel, à une information planétaire. Grâce aux réseaux numériques de communication, nous savons de plus en plus que les droits universels de l’homme sont bafoués constamment aux quatre coins de la planète. Nous savons que l’humanité est un scandale permanent, intolérable : exploitation, violence, injustice, et  génocides.  Ce sont les hyperliens numériques qui renforcent cette nouvelle exigence de solidarité humaine et d’indignation que nous ressentons. Paradoxalement, c’est la technologie binaire triviale de l’informatique qui crée et renforce quotidiennement cette exigence d’éthique planétaire que nous ressentons.  Certes, nous sommes fascinés par les vertus numériques de la « réalité augmentée ». Mais le progrès humain est beaucoup moins certain que le progrès technologique. Et ce que j’appelle donc la « conscience augmentée » est beaucoup plus importante et décisive pour notre avenir que la réalité augmentée. La conscience augmentée est le fondement de l’hyperhumanisme que je prône : hyper pour plus d’hyperliens et plus d’humanisme. Et c’est en ce sens que je parle du digital alternatif, non pas celui du commerce, de la spéculation financière et des jeux vidéo des pays riches, mais celui du progrès humain pour le développement des pays du Sud : éducation, prévention, santé, communication, diversité culturelle et identitaire.

2013-03-14

Conciencia aumentada



Nuestra evolución humana se hace por saltos, proyectos, divergencias arriesgadas mucho más que por selección y adaptación natural. Así la ética humana no se explica por la teoría de Darwin. La ética planetaria no es natural. Es el mejor ejemplo de la teoría de la divergencia que estoy proponiendo.  Hoy en día las herramientas digitales también se presentan como una divergencia humana extraordinaria. Contribuyen a una globalización del mundo, no solamente al nivel económico y financiero, sino también dándonos  acceso a una información  planetaria, de tal manera que no podemos negar desde ahora que el mundo se presenta como un escándalo permanente de explotación, violencia y  injusticia.  En el mismo sentido que lo digital por los hiperlinks nos permite construir una “realidad aumentada”, tenemos que reconocer que el crea una “conciencia aumentada”. Por todos los hiperlinks que desarrolla sabemos que estamos solidarios de la humanidad, somos indignados por la transgresión cotidiana de los derechos humanos fundamentales y desarrollamos una exigencia de ética humana. Es la paradoja de la tecnología binaria, trivial de lo digital que nos obliga a una conciencia ética planetaria.
El ciberespacio no solamente se presenta como un mundo virtual alternativo, escapando de la realidad, sino también como una poderosa herramienta de transformación del mundo real En los países del Norte, las tecnologías digitales se han dedicado principalmente al e-business, la especulación financiera, los juegos videos, el entrenamiento. Lo específico del digital alternativo es de innovar para el progreso de los países del Sur:  educación, prevención, salud pública, desarrollo económico, rural, inclusión y solidaridad. Tal proyecto podría recibir el apoyo financiero de las Naciones Unidades, de Fundaciones y organizaciones humanitarias. 

2013-03-12

Francophonie numérique


Les deux principaux paramètres qui vont déterminer l'avenir de la Francophonie sont incontestablement l'essor du numérique et celui de l'Afrique francophone. Actuellement avec 5% des pages du web mondial en français,notre langue se classe aussi mal que l'allemand. Le développement de l'Afrique francophone fera à terme la différence et assurera la résistance de la diversité culturelle et linguistique à l'hégémonie de l'anglais.
A Ouagadougou, cet atelier de formation au logiciel libre CINELERRA pour la postproduction en cinéma numérique, organisé conjointement par l'Organisation internationale de la Francophonie et le gouvernement du Burkina Faso en février 2013, donne l'espoir d'une dynamique africano-numérique en plein essor. J'y ai participé au nom de la FIAM, la Fédération internationale du multimédia.

2013-02-21

NETEXPLO, le rendez-vous mondial de l’innovation numérique




En 2008, Thierry Happe avait fondé avec Martine Bidegain Netexplorateur, raccourci, comme il se doit avec le succès, en netexplo. Mais cette année 2013, on parle de netexplosion. Car l’évènement, qui s’est tenu à Paris les 14 et 15 février, a cassé l’écran du grand amphithéâtre de l’UNESCO, son partenaire institutionnel. Un feu d’artifice spectaculaire d’innovations, qui nous donne à voir «le numérique mondial de demain». Ce forum a donc atteint rapidement une étonnante maturité, qui laisse entrevoir encore beaucoup de croissance à venir.
Signe des temps auquel il faut être attentif, Netexplo a couronné lors de sa sixième édition l’innovation numérique chinoise, en donnant le Grand prix à «Electronic Tattoos», une innovation qui permet de surveiller les signes vitaux des patients et de communiquer avec leur médecin grâce à des tatouages électroniques (Dr Nanshu Lu) et en primant le «China Survival Manual», qui permet de prévenir les internautes chinois contre les risques sanitaires et les scandales alimentaires (son créateur a voulu demeurer anonyme).
Les autres prix sont allés à des innovations créées en Belgique, Grande-Bretagne, France, Nouvelle-Zélande, Canada, Etats-Unis, Canada, Israël et Afrique du Sud : un tableau mondial de l’innovation numérique. Les thèmes sont aussi très divers : détecter par téléphone la maladie de Parkinson en analysant simplement la voix, prolonger l’autonomie des personnes âgées et leur maintien à domicile, aider les recruteurs par un jeu à évaluer les compétences et connaissances des candidats en finance, filtrer l’information pour lutter contre les rumeurs et fausses informations sur le web, soigner la dépression des adolescents par les univers virtuels, transformer les fenêtres des voitures en écrans connectés et interactifs pour se divertir et s’informer en voyageant, encourager la lecture des adolescents grâce au téléphone mobile, redonner du pouvoir d’achat aux consommateurs en luttant contre le gaspillage alimentaire.
On observe donc une convergence, elle aussi très significative car finalement rare dans les grands rendez-vous mondiaux, des valeurs humanitaires (santé physique et mentale, culture, éducation, personnes âgées), des préoccupations des grands acteurs économiques, des entrepreneurs, mais aussi des consommateurs, des innovations médias.
L’affluence du public professionnel au Forum, qui remplissait l’immense amphithéâtre de l’UNESCO confirmait que Netexplo rejoint sa cible et les grands intervenants du monde des affaires, des médias, des industries numériques ont été brillants, à la hauteur de cet évènement majeur.
Hervé Fischer  

2013-02-14

Une conscience augmentée


                           

La société de masse, 2013, peinture acrylique sur toile, 130x162cm

Comment appeler ce grand mythe nouveau de l’humanité planétaire interactive à la conquête d’elle-même dans le cybermonde du web planétaire ? Nous le nommerons l’hyperhumanité. Hyper parce qu’il se constitue par multiplication des liens numériques, les hyperliens ;  hyper aussi pour souligner l’émergence d’une conscience augmentée en temps réel de cette masse réseautée d’êtres humains en quête de son unité par-delà les distances géographiques s’abolissent aujourd’hui dans le respect de sa diversité culturelle et linguistique.
Nous avons entrepris de tisser des hyperliens de plus en plus serrés sur la toile numérique qui recouvre peu à peu toute la Terre. Sur ce vaste réseau technologique, que relient les fibres optiques, les satellites, les serveurs, les routeurs, les modems, les ondes courtes et les terminaux, fixes et mobiles, nous nous sommes mis à communiquer en temps réel, en tous sens, sans cesse et avec tous. La société de la communication planétaire interactive s’est répandue comme l’eau, comme une crue nourricière sur les vastes solitudes et les déserts d’incompréhension de la Terre. La société de l'information est née. Elle nous enthousiasme légitimement. Elle fait circuler sur ses larges bandes et à haute vitesse des milliards de données, de pages web, de fichiers de tous ordres, d’images et de messages interpersonnels vocaux, ou textuels, touchant à toutes nos activités humaines publiques, professionnelles et privées.
Et quelles que soient les fractures, les divergences, les luttes persistantes, voire exacerbées, qu’on observe dans le web, nous ne pouvons en nier pour autant la dynamique intégratrice, encore plus puissante. Nous voyons apparaître une société de masse numérique, planétaire, qui oscille entre le fantasme d’elle-même et son incarnation réelle. Et nous aimons ce corps lumineux irradié, euphorisant, maternel.
Ces liens hyperactifs renvoient à une nouvelle solidarité, une sorte de gigantesque corps social virtuel, une humanité numérique à laquelle nous aspirons tous à nous lier, comme en témoigne le succès spectaculaire des médias sociaux. Nous y multiplions les amis, nous recherchons cette chaleur humaine qui nait des clavardages et du web interactif. Nous développons avec ce corpus numérique des relations intenses, qu’elles soient utilitaires ou émotives.
Cette nouvelle réalité est certes technologique, mais elle devient organique par les comportements humains qu’elle induit. Imaginairement nous hypostasions les réseaux numériques, qui ne sont qu’une technologie extensive, et leur attribuons une réalité supérieure à nous et au codage binaire qui les fonde, sous la forme d’un être réel auquel nous donnons des attributs susceptibles de répondre à nos désirs, à nos besoins, et de compenser nos manques et nos frustrations d’ici-bas. Nous sommes socialement enclins à ce type de fantasme, puisque c’est ce que nous faisons déjà depuis des millénaires en imaginant un dieu qui existerait réellement, puisqu’il nous rassemble dans son Eglise. 

Ce concept de conscience augmentée, que je propose avec insistance depuis quelques années, et qui me paraît plus important pour notre avenir que le concept de réalité augmentée, parce qu'il est le fondement de l'éthique planétaire de l'hyperhumanité, il est manifestement moins populaire parce qu'il parle de cette accumulation de liens humains qui le fondent et non d'innovation technologique susceptible de rentabilité commerciale, mais il est la résultante historiquement la plus importante de la révolution numérique dans laquelle nous sommes engagés. Espérons qu'il prendra sa place bientôt dans le vocabulaire du XXIe siècle.